"Diamantes en bruto" y "camaleones"
Cuando leemos noticias de familias o vemos los porcentajes que algunas comunidades publican sobre las AC nos damos cuenta de que en nuestro país seguimos sin dar respuesta educativa ni afectivoemocional a estos niños/as.
Las cantidades de niños/as detectados en la mayoría de las comunidades son tan reducidas que nos preguntamos si es que en nuestro país no hay niños con una inteligencia excepcional y unas características de personalidad también distintas. También nos sorprende o quizás ya no, las pocas niñas que en comparación con los niños, son detectadas y diagnosticadas.
Si ya es difícil que el profesorado reconozca a quienes son niños con capacidades excepcionales, lo es mucho más cuando se trata de niñas, ya que es verdad que ellas se adaptan más fácilmente y por eso pasan desapercibidas.
Creemos que si de verdad se cumplieran las leyes, si la formación en AC para el profesorado formara parte de sus estudios o se promoviera durante su vida profesional, no estaríamos hablando todavía de incumplimiento de las leyes, de CE 130, 127, etc ., de problemas de conducta, de errores educativos, de niños angustiados y aburridos, de familias desesperadas e incomprendidas, sino que muy probablemente estaríamos detectando ya la gran cantidad de niños y niñas que pasan totalmente desapercibidos e ignorados durante su vida escolar y que con toda seguridad viven su educación como algo aburrido, lento, poco motivador y poco interesante.
Algunos de ellos irán quedando por el camino sin poder llegar a mostrar el brillo de este diamante, serán los chicos y chicas que pudiendo mostrar sus cualidades intelectuales y personales no se podrán ofrecer a la sociedad por qué no se les va permitir desarrollarlas como era de justicia.
Me gustaría decir que ya hemos aprobado la asignatura pendiente que tenemos en nuestra educación. Después de casi veinte años trabajando con estos chicos y chicas y con sus familias me encuentro con profesionales de la educación que muestran gran sensibilidad e interés por dar respuesta educativa y personal a este colectivo pero, por desgracia, también me encuentro con otros que como se suele decir, ponen palos en las ruedas y no están dispuestos ni a formarse ni a ofrecer lo que por moral y justicia estos chicos y chicas necesitan.
Probablemente me retiraré de mi profesión y todavía estaré hablando de las carencias que tenemos en general en educación y en especial en el tema de las AC, aunque me gusta ser positiva y también espero, por el bien de los chicos y chicas de AC, de la sociedad y de este país que demos un giro importante y nos concienciemos de que es necesario cambiar en educación y en respuestas educativas para mejorar como personas.
