Altas capacidades, doble excepcionalidad

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Las Altas Capacidades suponen un reto a la hora de evaluarlas precisamente por qué estas personas carecen de características únicas y exclusivas que las defina.

Un problema añadido a la evaluación es cuando tenemos personas que, además de AC, tienen alguna dificultad de aprendizaje, conductual y/o emocional que hace necesario un diagnóstico dual, diferenciando los puntos fuertes y los puntos débiles para dar respuesta a ambas situaciones que presentan.

Estos alumnos necesitan, por un lado, una evaluación para comprobar si poseen altas capacidades intelectuales y, por otro, una evaluación para valorar el tipo de dificultad que muestran.

Es muy importante obtener un diagnóstico correcto para poder realizar una intervención educativa adecuada y adaptada a las características del alumno evaluado (Brody I Mijos, 1997; Robinson, 1999).

¿Qué significa una intervención educativa adecuada en alumnos con doble excepcionalidad?

Significa, primero, tener muy claro cuál es la dificultad que presentan y, segundo, la tipología de altas capacidades para poder dar una respuesta educativa, cuyos objetivos sean, por un lado, ayudar al alumno a corregir estas dificultades y, por otra, organizar una intervención educativa adecuada al tipo de alta capacidad que presenten.

Tan importante es una intervención que ayude a los alumnos con dificultades como elaborar un programa educativo en el aula para dar respuesta a sus capacidades intelectuales.

Una intervención no debería ir sin la otra, sólo en casos excepcionales en los que las dificultades fueran tan importantes que impidieran que el alumno pudiera seguir un programa de intervención educativa dirigido a las altas capacidades que presenta, se priorizará la intervención para tratar sus dificultades, sin descuidar el objetivo principal que es: intervenir en las dos excepcionalidades lo antes posible.

La identificación de estos alumnos con posible doble excepcionalidad genera una dificultad importante, ya que las problemáticas que muestran enmascaran las altas capacidades o también por qué las altas capacidades pueden eclipsar las dificultades (Baum & Owen, 2004).

Es importante que la familia y la escuela comprendan cuáles son los puntos fuertes y débiles del niño/a y entienda el concepto altas capacidades intelectuales, contextualizado en su caso concreto, con unas características personales determinadas.

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