Respuesta a los problemas de voz
Profesores y otros profesionales que utilizáis la voz, desde nuestro centro podemos ayudaros cuando tengáis problemas, pero también para usarla mejor.
La voz es una manifestación expresiva de la persona. Mediante ella el individuo se expresa y comunica con los demás de forma singular y única. La voz refleja la vida psíquica y emocional de lo que se expresa.
Existen muchos factores de riesgo que pueden entorpecer el sistema fonatorio. Si los conocemos y controlamos nos mantendremos alejados de las posibles lesiones o trastornos de la voz.
Uno de los primeros factores de riesgo es el sobreesfuerzo, debido al abuso vocal que, como veremos, generalmente se da en el cuerpo del maestro especialmente. Algunos especialistas le llaman "dolor del maestro".
Cuando debemos hablar mucho y a menudo en un ambiente ruidoso es necesario tener en cuenta las pausas entre habla y habla, el grado de humedad que tienen nuestras cuerdas vocales, el estrés que estamos sufriendo, la verticalidad de nuestro cuerpo, el soporte abdominal, etc. Nuestra voz no es una fuente inagotable, tiene límites y hacer un uso excesivo hace que pierda color y se oscurezca, llegando incluso a producir una lesión en las cuerdas vocales.

Hay muchas acciones que ponen en riesgo la voz:
- Utilizar gritos en nuestra vida cotidiana.
- Utilizar la voz en ambientes muy ruidosos.
- Tenemos preocupaciones o problemas de cualquier tipo.
- Sufrir cierta dosis de estrés tanto laboral como familiar.
- No beber demasiado líquido.
- No duerman mucho.
- Hablar demasiado deprisa.
- Fumar.
- Tener cierta tendencia a resfriarnos.
- Sufrir reflujo gastroesofágico o acidez.
- Respirar de forma incorrecta.
- Tener un ligero problema auditivo.
- Sufrir sequedad de garganta y nariz.
- Sufrimos causas de tipo hormonal.
- Si somos alérgicos.
- y otras causas.
Cuando nuestra voz no funciona bien lo notamos más al finalizar la jornada de trabajo o después de hablar mucho rato. Normalmente este cansancio desaparece con reposo vocal, pero si este patrón se repite de forma sistemática, posiblemente sea una señal de que algo no funciona bien. Con el tiempo la fatiga puede hacerse crónica o iniciarse justo después de empezar a hablar, incluso podemos tener asociadas sensaciones extrañas en la garganta, como irritación, sensación de ardor, dolor, sensación de inflamación, etc.
La vida diaria nos exige utilizar la voz con mayor intensidad, lo que provoca un esfuerzo que acumula excesiva tensión en la laringe, originando un agotamiento vocal que puede derivar en disfonias. Esto es más grave en caso de que la voz sea nuestro instrumento de trabajo y si añadimos el desconocimiento sobre la utilización del aparato fonador, veremos cómo puede llegar a ser un problema para el profesional.
Por todas estas razones ofrecemos la posibilidad de trabajar la voz con nosotros y aprender a usarla para no tener problemas en el día a día.
¡Llámanos y hablemos!