• CENTRE HYPATIA

¿ESCUELA INCLUSIVA O DIVERSA?


Milagros Valera Sanz

Pedagoga Terapeuta y Logopeda

Experta Universitaria en Diagnóstico e Intervención en Altas Capacidades

Gabinete Psicopedagógico MENTOR

Directora del Centro Hypatia- Tarragona

La educación inclusiva se presenta como un paradigma que pretende que todos los alumnos puedan ser atendidos en la misma escuela independientemente de sus condiciones y características.

Trabajar en una escuela inclusiva, significa creer en una escuela para todos, que respete y potencie la diversidad de los alumnos y no estamos hablando sólo de diversidad intelectual sino de diversidad en el más amplio sentido. Promover un clima de trabajo agradable en el aula respetando las ideas, pensamientos y estilos de aprendizaje de cada alumno.

Una escuela basada en la diversidad del individuo, lo que pretende es dar a todas esas individualidades lo que necesitan para que lleguen a formarse, entendiendo este concepto en el más amplio sentido de la palabra.

La escuela que contempla y promueve la individualidad y diversidad, ha de tener como meta, capacitar a sus alumnos para que puedan desarrollarse armónicamente en la sociedad, en el trabajo y en las relaciones interpersonales.

La insatisfacción de los progresos hacia la integración ha provocado que se planteen cómo se evalúan las necesidades educativas de los alumnos, cómo se organizan los centros, qué currículo se imparte y cómo se desarrolla éste, etc. Todo esto debe llevar a reformar las finalidades educativas, los modelos pedagógicos e incluso el sistema normativo para dar respuesta a todos los



alumnos y considerar el cambio como oportunidad de enriquecimiento para todos.

Si observamos a nuestros alumnos pronto nos daremos cuenta que son diferentes, aprenden, se motivan, se relacionan, emocionalmente gestionan sus recursos cognitivos de forma diferente, son creativos pero no iguales en su desarrollo, sienten y reaccionan también de forma diferente, etc. por ello no es coherente que las situaciones de aprendizaje, los métodos que se utilicen en el aula y la posterior evaluación que se haga de estos aprendizajes sean igual para todos.


La escuela que diversifica, también lo hace en la aplicación de métodos y técnicas para que sean los propios alumnos los que lleguen a alcanzar las metas y las expectativas que se han propuesto de forma autónoma e independiente.

En esta escuela la función de profesorado no es “solo” la de “enseñar” dar conocimiento, sino que la función docente es la de proponer, desestabilizar, estimular la curiosidad, mantener el interés, ayudar, acompañar, aprender juntos, disfrutar, etc.


Todo ello nos lleva a las finalidades del tipo de educación plural y diversa que proponemos, la calidad educativa, el crecimiento holístico y armónico de la persona, el desarrollo de la creatividad y la motivación, además de la capacitación y competencia de la persona para desarrollarse y posicionarse en la vida.


Actualmente no sirve aplicar el mismo método, la misma técnica, no sirve seguir con el concepto de docente del cual surge toda la “sabiduría”, todo el conocimiento. Los tiempos han cambiado, la vida es rápida, nuestros alumnos pueden acceder rápidamente a cualquier información.

Entonces que vamos a enseñar, si siempre decimos que con un clic pueden aprender cualquier cosa, nos preguntamos cual será el papel del docente, si está perdiendo el estatus del personaje que todo lo sabe y del cual surge el conocimiento.

La función actual del docente, es mucho más importante que la que tenía hasta ahora. El profesor ha de ser la persona que lleve a sus alumnos a cuestionarse ideas preconcebidas, a razonar para decidir, a desmontar conocimientos para posteriormente elaborar otros, a enseñar a pensar a sus alumnos, a contribuir en su formación holística, a ayudarles en su desarrollo emocional y social, a acompañarlos en el proceso de aprendizaje, y aprender él también en ese proceso.


El profesor que cree y aplica los principios de la escuela inclusiva y diversa, está preparado o debería de estarlo, para reconocer en sus alumnos características diferenciales. Si los profesores conocen a todos sus alumnos, seguramente podrán también reconocer a aquellos que tengan en sus aulas con altas capacidades intelectuales. Serán hábiles en observar las diferentes características, formas de trabajar, de aprender, sus inquietudes, sus relaciones interpersonales, etc.


Los profesores han de conocer el contexto en el cual se mueven sus alumnos, han de tener un buen conocimiento de los diferentes perfiles de personalidad que tienen en el aula, además de conocer los diversos tipos de inteligencia que muestran los alumnos, es decir el diferente potencial y/o capacidad innata para procesar la información y como activan ese potencial dentro de un marco cultural determinado para enfrentarse y resolver problemas.


Este conocimiento además de informar ha de servirles para construir un ambiente de trabajo donde los alumnos estén motivados, para programar actividades que contemplen y den respuesta a todas las inteligencias que han detectado, garantizando un sistema de comunicación eficaz basado en el respeto, en la aceptación y valoración de las diferencias, potenciar un espacio donde se desarrolle una relación afectiva importante, dando a sus alumnos seguridad y confianza, ser guía y monitorizar las actividades que se desarrollaran en el aula, programando los contenidos teniendo en cuenta y respectando la diversidad de sus alumnos


El profesor de la escuela inclusiva y al mismo tiempo diversa, tiene como principal función construir un ambiente de trabajo donde sus alumnos estén motivados, garantizar un sistema de comunicación eficaz basado en el respeto, en la aceptación y valoración de las diferencias.

Potenciar un espacio donde se desarrolle una relación afectiva importante, dando a sus alumnos seguridad y confianza.

Ser guía y monitorizar las actividades que se desarrollaran en el aula y programar los contenidos teniendo en cuenta y respectando la diversidad de sus alumnos


Tiene por tanto una función mucho más importante y responsable de la que tenía hasta ahora, es el personaje principal de esta función, dando prioridad y protagonismo a sus alumnos, para que estos puedan llevar a cabo por si mismos el proceso de formación, colaborando con ellos, aprendiendo juntos, estimulando ideas, etc.


Un profesor que cree en una educación que contempla la diversidad, ha de aplicar también la diversidad en el aula a través de las técnicas y metodologías más adecuadas para conseguir dar a sus todos sus alumnos lo que cada uno precisa.


Hasta este momento no hemos hablado de currículum, porque este es otro de los problemas de nuestra educación. Muchas veces nos empeñamos en cambiar formas de evaluar, en medidas coercitivas para conseguir que nuestros alumnos estudien y aprendan y nos olvidamos que partimos de un currículum vetusto, circular y repetitivo, poco conectado con la realidad de los alumnos.

Además parece que se ha entrado en una dinámica perversa en la que si en el curso no se acaba el currículum (con la repetición continua de contenidos), no hemos cumplido con nuestra obligación de maestros y nuestros alumnos no han aprendido lo que debían.


Frente a esta idea, oponemos el concepto de una educación pausada, consciente, reflexiva. Este es un tipo de acción en la que predomina la importancia del proceso, de la reflexión, de la responsabilidad, la estimulación de la creatividad y motivación por todo lo que pasa en el aula.

De esta manera dota a la educación de calidad, al alumno le hace dueño de su propia educación y al profesor le ayuda a reflexionar sobre la práctica que desarrolla en su aula.



Fuentes bibliográficas:


- Gardner, H. Mentes extraordinarias. Barcelona: Kairós, 1999.

- L. Carreras Truñó, M. Valera Sanz, i els Grups de Treball de Superdotació i Altes Capacitats del COPC i del COPEC. Guia per a la detecció i intervenció educativa en els alumnes amb altes capacitats intel·lectuals. (www.copc.org i www.pedagogs.cat). 2006.

- Renzulli, J.S. Desarrollo del talento en las escuelas, programa práctico para el total enriquecimiento escolar, mediante el modelo de enriquecimiento escolar. En: Benito Y. (ed.). Investigación e intervención educativa en alumnos superdotados. Salamanca: Amaru, 1994.

- Riart, J., y Soler, M. Estrategias para el desarrollo de la inteligencia. Barcelona: Ceac, 2004.

- ALTES CAPACITATS INTEL·LECTUALS Guia actualitzada del Grup de Treball d’Altes Capacitats (GTAC) del Col·legi Oficial de Psicologia de Catalunya (COPC) i del Grup de Recerca d'Altes Capacitats (GRAC) del Col·legi de Pedagogs de Catalunya (COPEC) 2018

Professionals del COPC: Maria Beltran Jiménez Leopold Carreras Truñó M. Àngels Fort Almiñana Cristina García González Jordina Pugés Carbó Sandra Tarragó Galimany

Professionals del COPEC: Mònica Fernández Díaz Rafael González García Natàlia Luján Roig Sergi Sales López Milagros Valera Sanz





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